Las hélices se han empleado desde hace décadas como principal medio impulsor en la mayoría de los buques, sin que ninguna de las soluciones alternativas desarrolladas hasta ahora hayan conseguido desbancarla, dado su elevada eficiencia y simplicidad. La hélice convierte la energía rotativa (par y rpm) de la maquinaria propulsora en empuje mediante una diferencia de presión en las caras de la misma.
La hélice trabaja en la estela del buque, donde normalmente el flujo es turbulento y la velocidad del agua que llega a la misma no suele ser uniforme, por lo que los ángulos de ataque de las diferentes secciones de la pala varían durante una revolución.
Es por esto que el diseño adaptado a la estela es fundamental para conseguir un funcionamiento adecuado.
Un buen diseño de hélice se caracteriza por un compromiso óptimo entre todas las restricciones existentes para su diseño, como pueden ser limitaciones mecánicas, geométricas, hidrodinámicas, etc… Por ello su diseño debe llevarse a cabo con sumo cuidado y por personal especializado, teniendo claro en todo momento los condicionantes de proyecto.
Pequeñas mejoras sobre el rendimiento de la hélice, pueden proporcionar importantes ahorros de combustible en la explotación del buque. Un proyecto detallado de la hélice permite realizar ajustes en el área de la pala, distribución de carga o tipo de perfil a utilizar aumentando el rendimiento de la misma, y por lo tanto el rendimiento de toda nuestra instalación.
Para aquellos buques que requieran un diseño de hélice que garantice un nivel mínimo de ruidos y vibraciones (como puede ser un buque de investigación oceanográfica o un megayate), es necesario realizar un diseño detallado de la hélice en el que se analicen las diferentes condiciones de trabajo del buque optimizando el diseño de tal modo que la velocidad de inicio de cavitación sea lo más elevada posible, permitiendo una operación libre de cavitación en el rango de velocidades y condiciones de servicio.
Vicus Desarrollos Tecnológicos S.L. le asesora en todas las fases del proyecto, desde el diseño conceptual y elección de la planta propulsora hasta el diseño detallado de la hélice para finalmente dar asistencia en pruebas de mar y análisis de resultados.